Buenas historias y consejos positivos para tu vida

Los 6 atajos para impulsar la felicidad en el matrimonio (o evitar que se hunda)

La forma en la que discutimos con nuestros cónyuges puede marcar una gran diferencia en la felicidad a largo plazo de las relaciones, asegura Eli Finkel, autor de El matrimonio de todo o nada (The All-or-Nothing Marriage), un nuevo libro que repasa la institución del matrimonio en tiempos modernos y ofrece algunas pistas para reforzarlo.

Fotografía de Azer Koçulu en Unsplash

Finkel, profesor en Northwestern University, cree que muchos esperamos encontrar en nuestras parejas el soporte emocional que en el pasado era común obtener en instituciones como iglesias o clubes. Las expectativas son muy altas, ya que se busca que la pareja dé significado a la vida y nos ayude a sacar lo mejor de nosotros mismos. Al mismo tiempo, estamos muy involucrados en nuestros trabajos y en nuestros hijos y pasamos menos tiempo con nuestras parejas que antaño. Se trata de una combinación explosiva de factores que explica que la institución del matrimonio en Estados Unidos atraviese tiempos difíciles, con un porcentaje de divorcios del 41 por ciento (y eso para el primer matrimonio; los consecutivos tienen todavía menos posibilidades de prosperar).

Advertisement

Para aquellos que no pueden permitirse salir una noche a la semana para cenar con su cónyuge o la posibilidad de vacaciones a solas sin hijos están los atajos, “técnicas probadas que llevan poco tiempo o esfuerzo y que no necesitan ni siquiera la cooperación de tu cónyuge”, en palabras de Finkel. No son la varita mágica que convierte a una relación desastrosa en un gran matrimonio, pero mejorarán las cosas.

1. Toca a tu pareja

No, no de esa forma: nos referimos a gestos sencillos como darse la mano o tocarse el brazo de una forma cálida, cómoda y positiva. Lo prueban experimentos como este.

2. No saques conclusiones precipitadas

Finkel asegura en su libro que lo que él llama nuestro “estilo atributivo” es un ingrediente crucial a la hora de determinar la felicidad de una pareja. Esto es: si la pareja no responde como queremos, con frecuencia asumimos que nos ignora. Por ejemplo, una llamada de teléfono no atendida se identifica con un “es una egoísta”. En lugar de eso, conviene pensar que quizá tuvo un día duro en el trabajo. Investigaciones como esta prueban lo importante que es cambiar de estilo atributivo y no sacar conclusiones antes de tiempo.

Advertisement

3. Imagina las riñas desde fuera

Hacer un esfuerzo por observar la riña como si fueras una tercera persona que quiere lo mejor para las dos partes involucradas es otro de los consejos del autor. Algo que sirvió, según cuenta, para frenar la tasa de insatisfacción conyugal en parejas que llevaban casadas dos o más años.

Advertisement

4. Haz una lista de agradecimiento

Este consejo, uno de los más populares en el campo de la psicología positiva, también se aplica a la felicidad conyugal. Consiste en anotar con regularidad cosas que tu pareja ha hecho por el bien de la relación. Esto anima a los dos miembros de la pareja a sentirse más comprometidos en la relación, como prueba este experimento.

Advertisement

5. Acepta los cumplidos

Este es otro truco universal que, aplicado al terreno de la terapia conyugal, contribuye a su felicidad. A las personas con baja autoestima les cuesta creerse los piropos de los demás, así que de forma preventiva a menudo descartan su afecto. Con el tiempo, su peor temor se convierte en realidad por culpa de este comportamiento a la defensiva.

Advertisement

6. Celebra las pequeñas victorias

Cuando tu pareja te cuenta algo positivo que le ha ocurrido, celébralo. Pregunta más detalles que permitirán que reviva el episodio. Pon entusiasmo. Los investigadores han comprobado que las parejas saborean más sus victorias y los dos cónyuges salen ganando porque se sienten más próximos cuando comparten la dicha.

Las conductas que predicen el fracaso de una relación

El famoso experto en relaciones de pareja John Gottman suele decir que le basta con ver entrar en su consulta a sus clientes y observar cómo se acomodan los primeros minutos para adivinar si estos tienen o no un futuro juntos. Esto, ciertamente, asusta un poco. Pero merece tomar nota de las conductas que, según Gottman, pionero en este campo, predicen el fracaso de una relación, para poner pies en polvorosa cuanto antes.

  • Críticas destructivas: Se refiere a los comentarios que son un ataque directo a la persona. Le transmiten al otro rechazo y le producen dolor. Se trata de críticas que no aportan nada positivo, ni ayudan al otro a tomar conciencia.
  • Despreciar al otro: Es decir burlarse, humillar, hacer sentir inferior, ridiculizar, etc. Mejor salir corriendo.
  • Estar a la defensiva: En alusión a personas que no asumen su parte de culpa o responsabilidad en aquello que sucede, y tienen claro que el culpable siempre es el otro.
  • Ningunear: Es muy humillante estar al lado de alguien que nos trata con indiferencia, una actitud que acaba por marchitar el amor.
  • No aceptar al otro: La aceptación del otro es fundamental; si tratamos de cambiar para satisfacerlo nos perderemos a nosotros mismos.

Share This Story