Hace unos meses se hizo viral una inspiradora carta publicada en la secci√≥n ‚ÄėModern Love‚Äô del peri√≥dico The New York Times de una mujer diagnosticada con c√°ncer terminal en la que buscaba una nueva esposa para su adorado marido. Sorprend√≠a la gracia, la elocuencia y hasta la forma positiva como ve√≠a lo que le deparaba el destino, no solo separarse de su amor, sino morir.

Muchos pudieron pensar al leer frases como ‚Äúsolo puedo esperar que la persona correcta lea esto y encontrarle as√≠ a Jason otra historia de amor que comience‚ÄĚ, que semejante acto no era m√°s que una demostraci√≥n de valent√≠a e inspiraci√≥n in√©dita, sin embargo, parece ser que Amy Krouse Rosenthal no es la √ļnica enferma terminal que ha sido capaz de recrear buenos sentimientos en las proximidades de su muerte.

Despu√©s de analizar varios blogs de pacientes terminales y las √ļltimas palabras de condenados a muerte, cient√≠ficos de la Universidad de Carolina del Norte aseguran que las palabras de aquellos que caminan con inminencia hacia el final de su vida est√°n m√°s llenas de sentimientos positivos de lo que se puede sospechar, de los que m√°s aferrados a la vida podemos si quiera imaginar.

‚ÄúLos humanos somos incre√≠blemente adaptables, en ambos planos el emocional y el f√≠sico, y nosotros sobrellevamos nuestros d√≠as ya sea que estemos muriendo o no. En nuestra imaginaci√≥n morir es algo solitario y sin sentido, pero despu√©s de analizar blogs de enfermos terminales e incluso tras o√≠r las palabras de varios condenados a muerte, es muy evidente que estas est√°n llenas de mensajes de amor, de sentido y conexi√≥n social‚ÄĚ, explica el psic√≥logo Kurt Gray director de la investigaci√≥n.

¬ŅPor qu√© pensar en la muerte?

La rareza de este estudio es el resultado de que uno de los cient√≠ficos tuvo acceso a los registros que hab√≠a hecho el Departamento de Justicia de Texas de las √ļltimas palabras de los sentenciados a muerte que, fuera de todo pron√≥stico, eran m√°s reconciliadores que otra cosa.

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En busca de analizar esta sutil percepci√≥n, el equipo de investigadores analiz√≥ el contenido emocional de blogs de pacientes que estaban muriendo de c√°ncer o de esclerosis m√ļltiple.

Para que los blogs pudieran ser incluidos en el estudio ten√≠an que tener al menos 10 post en los √ļltimos 3 meses y el autor ten√≠a que haber fallecido en el curso de la escritura del blog. En contraposici√≥n, los cient√≠ficos le pidieron a un grupo de participantes que imaginaran que hab√≠an sido diagnosticados con un c√°ncer terminal y que escribieran un blog, teniendo en la cabeza que solo ten√≠an unos cuantos meses m√°s de vida.

Sometieron los escritos reales y los que eran frutos de la imaginación al análisis de una algoritmo que separaba palabras relacionadas con buenos sentimientos y con malos. El resultado reveló que los diarios de los enfermos terminales incluían muchas más palabras positivas que los que solo estaban imaginando su muerte. Es más, encontraron que cuanto más cerca estaban los paciente a su fallecimiento más aumentaba el porcentaje de buenas palabras.

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Sus √ļltimas palabras son...

La siguiente prueba la hicieron confrontando las palabras de los reos condenados a muerte y la poes√≠a que habla sobre ellos y sobre lo que se dir√≠a en ese √ļltimo momento. De nuevo, las palabras de los que estaban pr√≥ximos a morir estaban m√°s relacionados con hacer que los otros encontraran el sentido de la vida que los vaticinios po√©ticos.

Aunque los científicos advierten que es imposible extrapolar el estudio a todos los enfermos terminales, sí parecen querer invitar a aquellos que tienen parientes que son enfermos terminales a que piensen que quizás ellos mismo están viviendo más positivamente el proceso de que los testigos y los familiares lo están.

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Al final, mientras en casa todos estaban tristes, Amy Krouse Rosenthal solo pod√≠a escribir una cosa: ‚ÄúHe estado casada por 26 a√Īos con el hombre m√°s maravilloso del mundo‚ÄĚ.