Foto del diario original de Anne Frank que su padre publicaría en 1997. Foto: http://www.annefrank.ch

12 de junio de 1942: Ana Frank cumpl√≠a 13 a√Īos y su padre, sin sospecharlo, le regalaba un cuaderno cuyo contenido iba a ser uno de los documentos m√°s le√≠dos y analizados de la historia moderna. No sab√≠a Ana, que le dedic√≥ sus primera palabras a una amiga imaginaria llamada Kitty, la historia que consignar√≠a en ese cuaderno: ‚ÄúEspero ser capaz de confesarte todo a ti como a nadie m√°s le he de confesar mis cosas, y espero que seas una gran fuente de calma y apoyo‚ÄĚ, escribi√≥ la jovencita en un d√≠a como hoy hace 75 a√Īos.

Anne ya estaba al tanto de las consecuencias que empezaba a traer los nazis para su familia. Se hab√≠an mudado, tras el arribo de Hitler al poder, en el oto√Īo de 1933 de Alemania a Holanda, en donde su padre hab√≠a conseguido un trabajo e intentaba refundar una nueva vida m√°s o menos normal. Pero unas cuantas semanas despu√©s de recibir el diario, Anne tuvo que dejar su casa y esconderse en la parte de atr√°s del edificio en donde trabaja su padre para vivir ah√≠ por dos a√Īos y un mes sin tener m√°s contacto con el mundo de afuera.

Para pasar las horas de encierro, la jovencita se mantendr√≠a escribiendo largos relatos en su diario encontrando en eso sosiego y un cierto disfrute: ‚ÄúEscribir en un diario es una experiencia muy extra√Īa para alguien como yo. No solo porque nunca antes escrib√≠, sino porque me parece que ni ahora ni nunca alguien va a estar interesado en las reflexiones de una ni√Īa de 13 a√Īos. Muy bien. No importa. Siento simplemente que tengo que escribir‚ÄĚ.

Se equivocaba Ana. ‚ÄúPara millones de j√≥venes, Ana Frank y su diario ha sido el punto de partida para la comprensi√≥n del complicado mundo del Holocausto, en parte, porque es una historia contada en la voz de una ni√Īa que parece no solo muy normal sino muy confiable‚ÄĚ, explica Edna Friedberg, del Instituto Levine para la Educaci√≥n sobre el Holocausto, del Museo de la Memoria del Holocausto de EEUU.

‚ÄúEs el destino de esta peque√Īa el que termina por darle una cara al horrible n√ļmero de personas asesinadas durante esta √©poca. Eso es lo que ha hecho de Anna Frank un √≠cono‚ÄĚ, ha sentenciado, por su parte, Thomas Heppener del Museo de Anne Frank en Amsterdam.

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A lo largo de sus letras se lee el desasosiego de o√≠r las bombas que se avecinan y del desespero natural de estar confinada con su familia y amigos al encierro. Se perciben tambi√©n los pensamientos propios de una adolescente que sufre con los cambios de su propio cuerpo y que fantasea sobre el amor. ‚ÄúEspecialmente las jovencitas pueden identificarse a√ļn hoy fuertemente con su historia, porque es una que se cuenta a trav√©s de preguntas que a√ļn hoy siguen siendo relevantes‚ÄĚ, a√Īade Heppener.

Pero sobre todo entre sus notas brotan con tremenda potencia una serie de frases llenas de esperanza y coraje que delatan las fortalezas humanas incluso en los momentos m√°s inclementes:

  • ‚ÄúTodo el mundo tiene en su interior un poco de buenas noticias. Esa buena noticia es que no sabes cuan grandioso puedes ser, cuanto puedes llegar a amar, lo que puedes conseguir, y cu√°l es tu potencial‚ÄĚ.
  • ‚ÄúS√© lo que quiero, tengo una meta, y una opini√≥n. D√©jenme ser yo misma y entonces estar√© satisfecha. S√© que soy una mujer, una mujer con mucha fortaleza interior y mucho coraje‚ÄĚ.
  • ‚ÄúNo creo en la miseria, sino en la belleza que a√ļn perdura‚ÄĚ.

Escrib√≠a la jovencita que con esa aventura en la escritura mantuvo su esp√≠ritu vivo, y con ese gesto vivos tambi√©n los esp√≠ritus de los m√°s de 1 mill√≥n de ni√Īos que murieron durante el Holocausto.

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Anne Frank muri√≥ de tifus en 1945 en el campo de concentraci√≥n Bergen Belsen, de su familia solo su padre sobrevivi√≥ y ser√≠a √©l el que finalmente en 1947 acceder√≠a a publicar los pensamientos que su peque√Īa hija dej√≥ plasmado en aquel cuaderno de tapa roja que la hicieron inmortal.