Una familia de San Antonio, en Texas, se ha hecho famosa de la forma más inesperada. Para que su bebé de cuatro meses no se sintiese diferente por tener que llevar casco, la hermana y el padre se lo pusieron en solidaridad. Su historia no tardó en hacerse viral.

El pequeño Jonas Gutiérrez padece el llamado “síndrome de la cabeza plana”, algo relativamente común entre niños de esa edad que, cuando lo padecen, tienen que llevar un casco para aliviar el problema. Esto no es raro; lo que sí es extraño es que su padre, Gary, y su hermana Camila le acompañasen en esta andadura y siguieran su ejemplo.

La pequeña Camila, de tres años, tuvo la ocurrencia este fin de semana, cuando decidió ponerse su casco color rosa para que su hermano “no se sintiese diferente”. El padre les acompañó poco después, con su casco de ciclista rojo. Un familiar colgó la foto de los niños y su papá en Twitter, donde no tardó en hacerse viral con más de 27.000 retweets.

Muchos usuarios han respondido, además, con fotos de sus propios bebés ataviados con cascos. Aunque no sea consciente de ello, el pequeño Jonas -que por lo demás y excepto algún picor no tiene problemas con el casco, según dijo su madre a la cadena de televisión local Kens - está muy bien acompañado: esto sí que es solidaridad.