La mejor manera de encontrar felicidad en el trabajo no es conseguir un gran aumento de sueldo (aunque también ayuda), sino entablar amistades dentro de él. Quien diga que solo va a la oficina a trabajar se equivoca: las amistades en el trabajo pueden impactar, y mucho, nuestro bienestar, dicen los expertos.

Ni el trabajo (aunque sea un trabajo que amemos) ni el tiempo de ocio pueden compararse a las relaciones cuando se trata de nuestra felicidad. Hasta el punto de que los compañeros a los que vemos cada día tienen el potencial -si se convierten en nuestros amigos- de incrementar nuestra felicidad tanto como lo haría una subida de sueldo de 100.000 dólares al año.

Lo corrobora la consultora y experta en bienestar en el trabajo Belén Varela, que recuerda que las principales causas de abandono del empleo están relacionadas con la baja calidad de las relaciones de compañeros, clientes y, sobre todo, jefes. Las relaciones personales, recuerda Varela, constituyen uno de los principales pilares del bienestar. Son, de hecho, uno de los cinco pilares del modelo propuesto por la psicología positiva (una rama de la psicología que se centra en cualidades como el humor o el optimismo). Las otras cuatro son las emociones positivas, el compromiso, el significado y los logros. “En la mayoría de los casos, el trabajo se lleva a cabo a través de procesos sociales y las relaciones, aunque sean esporádicas, tienen un gran impacto en nuestro bienestar”, apunta Varela. “Las personas tenemos una necesidad intrínseca de pertenencia. Necesitamos sentirnos parte del grupo en el que estamos y convivir con cierta armonía en él.”

El sondeo más reciente sobre el uso del tiempo de los americanos muestra que las personas empleadas pasan una media diaria de 8,7 horas en actividades relacionadas con el trabajo. Eso es lo que dicen los datos oficiales; la realidad es que el empleado medio de Estados Unidos le dedica todavía más tiempo al trabajo, como prueba el hecho de que solo la mitad haga uso de su tiempo libre pagado, según un sondeo del portal de trabajo online Glassdoor.

Por eso resulta difícil comprender que estos días los norteamericanos se esfuercen menos en entablar amistad en el contexto laboral que hace unos años. Como escribe Adam Grant, profesor de la Escuela de Negocios Wharton, de la Universidad de Pensilvania, “hubo un día en el que el trabajo era una gran fuente de amistades. Llevábamos a nuestras familias a los picnics de la empresa e invitábamos a nuestros colegas a cenar. Ahora, el trabajo es un lugar más transaccional. Vamos a la oficina para ser eficientes, no para formar amistades. Tenemos muchas conversaciones productivas pero menos relaciones significativas”.

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A diferencia de lo que ocurría en el pasado, estos días no solo tenemos menor gusto por formar amistades en el trabajo, también tendemos a esquivar las interacciones en favor de la productividad, señala Lydia Dishman en la revista FastCompany. Este hecho podría deberse a factores como la menor permanencia en un trabajo (la media antes de saltar a otra empresa son cuatro años); el auge de las redes sociales (es fácil reconectar en Facebook con los amigos de la infancia, por ejemplo, algo que le roba tiempo a charlar con quien tenemos al lado) o la tendencia a que se difumine cada vez más la separación entre el tiempo de trabajo y la vida personal (y, con ello, la búsqueda de fronteras y de tiempo para uno mismo).

Sin embargo, quien piense que cultivar la amistad en el trabajo es una pérdida de tiempo está muy equivocado. “Lejos de hacernos improductivos, las relaciones positivas nos hacen más eficaces. Resolver problemas es más fácil cuando se hace con amigos que, a su vez, son una fuente de recursos; además, cuando las relaciones son positivas tienen un alto impacto emocional y, por ello, incrementan nuestra creatividad, nuestro repertorio de pensamiento y la capacidad de tomar decisiones acertadas”, sostiene Varela. “Esto no significa que tengamos que estar las ocho horas de la jornada compartiendo asuntos personales. ¡Hay tiempo para todo!”.

Cinco consejos para ser más feliz en el trabajo

Marisa Salanova, experta en el bienestar dentro de las organizaciones y catedrática de la Universidad Jaume I de Castellón (España) ofrece estos consejos para obtener más satisfacción personal en el trabajo:

1. Ser amable con los demás. Practicar actos de bondad hacia los demás (visitando a un colega que está de baja, por ejemplo) provoca un aumento de la felicidad.

2. Expresar gratitud. Las personas que expresan gratitud hacia compañeros, supervisores o clientes son más dadas a saborear lo bueno de la vida. La gratitud refuerza la autoestima, construye lazos sociales y es un antídoto contra las emociones tóxicas en el lugar de trabajo.

3. Aprender a perdonar. Hay pruebas de que las personas que perdonan son más felices, saludables, agradables y serenas, así como menos ansiosas, deprimidas y neuróticas.

4. Compartir buenas noticias. El intercambio de buenas noticias o hablar a otros acerca de experiencias positivas permite recordar esa experiencia y disfrutarla a lo largo del tiempo. Celebrar el Ă©xito en el trabajo con el equipo, como haber cerrado un negocio, por ejemplo, es una forma efectiva de aumentar los niveles de felicidad y reforzar el espĂ­ritu de equipo.

5. Cuidar las relaciones sociales. Es recomendable socializar durante las pausas en lugar de aislarnos en nosotros mismos, hablando no sólo de trabajo sino también de cuestiones personales.