Amamantar al bebé disminuye las probabilidades de que en el futuro sea diabético, obeso o celiaco. Por otro lado, incrementa las posibilidades de que tenga un sistema inmunológico más robusto, o un mayor coeficiente intelectual. En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que comienza el martes, recordamos que amamantar es, o debería ser, tan natural como respirar.

Raro es el mes en que no aparece alg√ļn nuevo estudio sobre las bondades de este ‚Äúoro biol√≥gico‚ÄĚ que acompa√Īar√° a la persona para siempre, un aut√©ntico regalo para toda la vida. Entre los m√°s recientes se encuentra una investigaci√≥n que indica que amamantar reduce los riesgos de padecer respiraci√≥n jadeante, un problema respiratorio que suele ser precursor del asma.

De hecho, si se empezase a amamantar a cada ni√Īo en la primera hora tras su nacimiento, d√°ndole solo leche materna durante los primeros seis meses de vida y continuando con el pecho combinado con otros alimentos hasta los dos a√Īos (la recomendaci√≥n de la Organizaci√≥n Mundial de la Salud, OMS), cada a√Īo se salvar√≠an en el mundo las vidas de 800.000 ni√Īos. ¬†

¬ŅPor qu√©, entonces, tantas mujeres tiran la toalla? Menos del 40% de los lactantes menores de seis meses reciben leche materna como alimentaci√≥n exclusiva, de acuerdo con la OMS, que recuerda que a amamantar tambi√©n se aprende. ‚ÄúSi los riesgos de no apoyar la lactancia fueran m√°s conocidos, se impulsar√≠an las medidas de apoyo‚ÄĚ, se√Īala Mar√≠a Teresa Hern√°ndez, coordinadora de la Iniciativa para la Humanizaci√≥n de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN). ‚ÄúSiempre se habla de beneficios, pero no es lo mismo que hablar de riesgos‚ÄĚ, se√Īala la pediatra. ‚ÄúA nadie se le ocurre hablar de los beneficios de respirar frente a no respirar. Se trata de respirar para vivir. La lactancia es la forma natural de alimentaci√≥n en los primeros meses. Cuando lo natural se altera en etapas tan tempranas de la vida, se altera tambi√©n el desarrollo, disminuyen las defensas del beb√© y aumentan los riesgos de enfermedad en madre e hijo‚ÄĚ.

Estas son seis claves, o recordatorios, para no abandonar:

1. El biberón no es equiparable a la leche materna...

Un comit√© de expertos de Naciones Unidas declar√≥ hace unos meses que la lactancia materna es un derecho humano para la madre y el beb√©, y pidi√≥ a los gobiernos que emprendiesen ‚Äúacciones urgentes para parar el marketing enga√Īoso, agresivo e inapropiado‚ÄĚ de los sustitutos de la leche materna, en una ‚Äúindustria global multimillonaria‚ÄĚ. ‚ÄúMuchas veces estas empresas confunden a las madres, y estas toman malas decisiones, impidiendo que ambos, madre y beb√©, disfruten de los beneficios para la salud que ofrece la lactancia materna. Los gobiernos no combaten, a pesar de que pueden, la comercializaci√≥n de estos productos. Y les instamos a que lo lleven a la pr√°ctica‚ÄĚ.

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2. ...digan lo que digan suegras y abuelas

‚ÄúTe crie con biber√≥n y has crecido bien hermosa‚ÄĚ. Esta frase, que muchas madres hemos escuchado en boca de abuelas o suegras, puede provocar que en un momento de flaqueza ‚Äďy qui√©n no lo tiene tras dar a luz‚Äď algunas mam√°s recientes sucumban a la leche artificial. En esos momentos de dificultad en los que aparecen las grietas o mastitis (inflamaci√≥n de mama), suele haber alguien a tu alrededor que te aconseja abandonar. La OMS es muy clara en este sentido: las preparaciones para lactantes no contienen los anticuerpos que hay en la leche materna. ‚ÄúLos beneficios de la lactancia materna para las madres y los ni√Īos no pueden obtenerse con leches artificiales‚ÄĚ, indica este organismo. Mientras que el amamantamiento frecuente mantiene la producci√≥n de leche materna, si se usa leche artificial pero de repente se deja de tener acceso a ella, el retorno a la lactancia natural puede ser imposible como consecuencia de la disminuci√≥n de la producci√≥n materna.

3. El famoso ‚Äúsuplemento‚ÄĚ

La subida de la leche se produce dos o tres días después del nacimiento. Hasta ese momento, el bebé se alimenta de calostro (líquido similar a la leche, pero mucho más denso y pegajoso). Es una práctica relativamente frecuente suplementar el calostro con biberones. ¡Error! Con el biberón, el bebé succiona menos el pecho y no tiene lugar el estímulo que provoca que entre en acción el funcionamiento de las hormonas implicadas en la lactancia, la prolactina y la oxitocina. Igualmente extendida está la idea de que si se le da biberón por la noche, el bebé dormirá más tiempo seguido.

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5. Mucho más que alimento 

‚ÄúLa lactancia artificial es el experimento m√°s duradero sin grupo de control ni consentimiento informado en la historia de la medicina‚ÄĚ. La frase de Frank Oski (1932-1996), catedr√°tico de pediatr√≠a de la Universidad John Hopkins y editor de la revista Pediatrics, se repite entre lactivistas como la pediatra Ibone Olza, quien se√Īala que estudios de resonancia magn√©tica muestran las diferencias en el desarrollo de la sustancia blanca cerebral entre ni√Īos amamantados y ni√Īos no amamantados, e incluso las diferencias entre amamantados 12 meses o m√°s de 15. ‚ÄúEl cerebro madura de manera diferente con relaci√≥n al amamantamiento. La lactancia no es solo la leche, tambi√©n la estimulaci√≥n sensorial‚ÄĚ.

6. La lactancia también es beneficiosa para las madres

La lista de ventajas para las mam√°s es igualmente larga. Por ejemplo, reduce el riesgo de c√°ncer de mama y de ovarios, diabetes de tipo 2 y depresi√≥n postparto, ayuda a las mujeres a recuperar m√°s r√°pidamente su peso anterior al embarazo y merma las tasas de obesidad. La lactancia materna exclusiva funciona como un m√©todo natural (aunque no totalmente seguro) de control de la natalidad (seg√ļn la OMS, proporciona el 98% de protecci√≥n durante los primeros seis meses de vida).