Emmanuel y Brigitte Macron. Getty Images.

La teoría de la media naranja, de un destino de amor marcado a fuego, es muy romántica, pero no muy real. Como todo el que se haya enamorado sabe, uno no elige de quién se enamora. Cuántas veces habremos descartado un candidato perfecto sobre el papel pero que no consigue motivarnos lo suficiente. Cuántas veces nos habremos preguntado por qué.

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Las psicólogas Ciara Mollina y Lara Antiquino acaban de publicar un libro llamado ‘Sexo sentido, sexo vivido’, en el hablan de relaciones de pareja, de sexo desde un punto de vista biológico y del conocimiento, pero también emocional. Y en este libro proponen 4 teorías para explicar por qué ese hombre interesante no nos interesa nada o nos interesa demasiado.

Hay dos componentes básicos que lo determinan: el biológico, basado en las reacciones químicas que se producen en nuestro cuerpo y mente, y el psicológico, que guarda relación con nuestro sistema de creencias, gustos, experiencias, deseos, etc. A partir de ahí, y teniendo en cuenta estos componentes hay cuatro teorías sobre los motivos por los nos enamoramos de una persona determinada:

1. Teoría de la bioquímica del amor. Guarda relación con la activación de toda una serie de hormonas y neurotransmisores, como la serotonina, la dopamina, endorfinas, etc. que activan nuestro centro del placer produciendo así una sensación fantástica que nos hace sentir pletóricos. Se da de manera abrupta, no se elige. A esto le añadimos que cuando nos enamoramos se desconecta nuestra corteza frontal, aquella implicada en el proceso de razonamiento, y nos lleva a ese estado de sentir que estamos locos de amor. Dentro de esta bioquímica juegan un papel importante las feromonas, que son unas sustancias que segregan las glándulas situadas en labios, axilas, ingles y que son captadas a través del olor. Estas sustancias aportan información genética sobre la persona por la que nos sentimos atraídos y determinan si es compatible con nosotros o no.

2. Teoría de la similitud familiar. Tendemos a buscar a personas que nos recuerden a nuestros padres o personas que nos han criado, porque estas similitudes nos aportan seguridad y confianza. Se produce una sensación muy agradable de afinidad, como si nos conociésemos de toda la vida.

3. Teoría de la correspondencia. Esta teoría afirma que a la hora de enamorarnos tiene un peso muy importante el haber compartido experiencias similares a las nuestras y tener valores y gustos semejantes, ya que todo se hace más fácil a la hora de entenderse.

4. Teoría de la admiración. ¿Puede la admiración transformase en amor? Cuando encontramos en otra persona virtudes, aspiraciones y aptitudes que siempre hemos querido para nosotros mismos, nos sentimos más atraídos por ella. En cierta manera nos sirve de inspiración para llegar allá donde desearíamos estar desde el punto de vista emocional.