Una mujer se subió a un autobús en Gijón, España, este pasado martes. Estaba lleno y vio cómo una anciana con bastón iba parada sin que nadie le cediera su asiento. Preguntó a unos hombres si le dejaban el sitio a la viejita para sentarse, pero no consiguió que se movieran. De pronto un joven, un punk, entró en el autobús. Y puso orden. La anciana acabó sentada, los que no le cedían el sitio levantados, el punk de charla con la ancianita y Twitter feliz por la justicia poética. O al menos, eso es lo que cuenta en este hilo impagable de Twitter la usuaria Toni Rodero.

Los dejé charlando y tengo una euforia juvenil que ya ni recordaba... God save the queen/ She’s not a human being/and There’s no future

— Toni Rodero (@marode) 6 de junio de 2017