Una pizza barbacoa tamaño individual contiene el equivalente a 4,2 terrones de azúcar.

A nadie le sorprenderá encontrar un buen puñado de terrones de azúcar al lado de una tarta de queso (aunque, confesémoslo, igual nos lo habríamos pensado dos veces si hubiéramos sabido que eran nada menos que 13). Pero ¿y la pizza, la salsa barbacoa o las costillas?

La cuestión es que la mayoría de los consumidores no somos conscientes de la cantidad de azúcar que nos metemos al cuerpo. Esa porción de tarta de queso que nos pedimos tan ricamente de postre, por ejemplo, tiene más del doble de la cantidad que la Organización Mundial de la Salud recomienda para el consumo diario (6 terrones). O no leemos las etiquetas o no entendemos a qué corresponden las cantidades que indican. Y esto es grave, porque una de las causas de la epidemia de obesidad actual es el abuso de productos industriales en la alimentación diaria. Recordemos, por cierto, que las bebidas con edulcorantes no son la solución sino, más bien, parte de un problema que pasa por educar nuestro paladar.

Una porción de tarta de queso contiene 13 terrones. Análisis del Cheescake Dulce de Leche de Starbucks.

Para tratar de remediarlo nacen iniciativas como el proyecto fotográfico Sin Azúcar, que expone gráficamente la cantidad de azúcar en una unidad familiar y comprensible para todos: el terrón. Ya existían otras iniciativas para poner de relieve hasta qué punto estamos azucarados, como Sugarstacks. Pero Sin Azúcar usa una estética de imágenes brillantes y pulidas que imita la de la publicidad con la que se suelen anunciar estos productos para seducir al consumidor. Para calcular la cantidad de azúcar, usa la información que da el propio fabricante en el etiquetado.

7 galletas Oreo Doble Crema, tienen 10,7 terrones
Un café de Starbucks (Mocca Blanco venti, con nata y sirope de chocolate) tiene 20 terrones de azúcar.
Una botella de 500ml de Coca-Cola contiene 13,25 terrones.
3,5 onzas de golosinas contienen casi 2 onzas de azúcar, igual a 14 terrones

Ya imaginábamos que las golosinas infantiles son una bomba de relojería (aunque a nuestros hijos eso les dé igual). Pero ¿y los alimentos salados? El tomate de bote o las salsas esconden bastante más azúcar del que nos gustaría encontrar.

Unas costillas con salsa barbacoa contienen el equivalente a 20 terrones de azúcar.
Una lata de judías contiene 5,6 terrones de azúcar.

Y este consumo abusivo de azúcar, ¿qué implica? El azúcar comienza a considerarse una nueva droga que afronta una batalla parecida a la que tuvo el tabaco en su día. Este anuncio de la asociación de diabéticos de Sri Lanka -que ha lanzado una campaña que pone los pelos de punta- lo deja bastante claro

Anuncio de la asociación de diabetes de Sri Lanka.