Okinawa, es una isla en el sureste de Japón que ha sido bautizada como Zona Azul, por la longevidad de sus habitantes. Unsplash

Llegar a los 100 años es algo que pocos consiguen, sin embargo, hay lugares que históricamente han albergado un promedio más alto de personas que llegan a su centenarios que en el resto del mundo. Lugares que han sido bautizados por National Geographic como ‘Zonas azules’ dentro de los que se encuentra Okinawa, una pequeña isla al sureste de Japón, conocida como la isla de los inmortales.

Para encontrar el secreto de semejante longevidad, -los hombres en promedio viven hasta los 84 y las mujeres hasta los 90-, varios científicos han viajado a esta isla no solo a desentrañar su dieta, que sin duda determina gran parte de su salud, sino su estilo de vida. Estos son cuatro de sus secretos:

1. Repetir ‘Hara hachi bu’ en las comidas y no acabarlo todo

Se dice que antes de comer, los habitantes de esta población (que no supera los 1,5 millones) se repiten esta frase ‘Hara hachi bu’, un mandato de Confucio que profesa que se debe comer el 80% de la comida y no hasta que se esté lleno a reventar. La frase que repiten como un rezo hace sentido una vez que como han explicado los nutricionistas, el cerebro toma 20 minutos en registrar que el estómago está lleno, así que comer hasta sentir saciedad es comer mucho más de la cuenta.

2. Comer pescado, granos y soya

Pero tomar alimentos en porciones moderadas no es la única particularidad que la gente de Okinawa hace. El científico canadiense Craig Willcox, quien ha estudiado a fondo la dieta de esta población, le explicó al The Guardian que los habitantes de esta isla tienen un muy bajo riesgo de arteriosclerosis, cáncer de estómago, de próstata y de seno. Comen tres porciones de pescado a la semana y en promedio muchos más granos, vegetales, soya, tofu y seaweed que ningún otro lugar del mundo, así como calamares y pulpo, alimentos que son ricos en taurina y podrían ayudar a bajar el colesterol y la presión sanguínea.

Las mujeres en Okinawa viven, en promedio, hasta los 90 años. Getty Images

3. Tener ‘Moai’, un grupo que te ayuda

Alimentar bien el cuerpo es efectivamente algo que hacen con extrema disciplina los pobladores de esta isla, pero quizás mantener el espíritu tranquilo sea otro elemento fundamental para llegar con alientos a los 100 años. Como lo registró Dan Buettne, científico de National Geographic en su best seller ‘Blue Zones 9 lecciones para vivir más’, cada uno de los habitantes de la isla tiene un ‘moai’, que no es más que un grupo extendido de amigos cercanos que cuida de ellos. Un grupo de gente que está ahí para soportarte en los momentos malos y alentarte en los buenos, de tal forma que la sensación de angustia y estrés por los malos tiempos es casi inexistente. Ese mismo moai cuida de los adultos mayores cuando envejecen.

4. No retirarse

Willcox sugiere también que una de las razones por las que la gente de esta población dura tanto tiene que ver con que no conciben el retiro. No dejan de ser nunca campesinos o pescadores, tiene un alto sentido del propósito de la vida, algo que llaman ‘ikigai’ y cuando se hacen mayores siguen compartiendo actividades en comunidad que los mantiene en calma y ocupados. Además, claro, de tener incluidas en sus rutinas diarias el Tai Chi y el arreglo diario de sus jardines llenos de plantas aromáticas y medicinales.

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Jiroemon Kimura, quien en 2013 tenía el Record Guiness de ser la persona más vieja del mundo, y quien murió a los 116 años solía tener un dicho que quizás lo llevó a semejante cantidad de años: “come ligero para vivir más”, quizás no haya más secreto que ese.