El eclipse solar total del próximo 21 de agosto es un fenómeno astrológico único y, seguramente, espectacular. Serán dos minutos inolvidables, pero hace falta tomar algunas precauciones para disfrutarlo sin dañar la vista.

Se espera que decenas de millones de personas vean el primer eclipse solar total en los últimos 40 años que se produce en una franja contigua de Estados Unidos. La luna cubrirá completamente el sol en esta franja, que experimentará oscuridad total en mitad del día, si bien durante un par de minutos. El resto del país disfrutará de un eclipse parcial en el que los cielos se cubrirán una pizca.

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El sol es inmensamente poderoso, como quizá recuerdes si eras de esos niños que utilizaban una lente para quemar hojas o -si eras travieso- quemar hormigas. Esto significa que incluso ese pequeño fragmento de sol es tan fuerte que necesita protección, y no sirve mirar rápidamente. Esas miradas furtivas suman, y pueden acumularse hasta el punto de dañar el ojo. Además, el daño no es inmediato; se nota al día siguiente. Te encuentres donde te encuentres, y a excepción de esos dos minutos de oscuridad total, para disfrutar del evento sin dañar la vista es fundamental usar unas gafas especiales.

Si lo miras, es posible que tu retina se queme, un fenómeno llamado retinopatía solar que, por el momento, no tiene tratamiento. El mejor tratamiento es la prevención, pero si experimentas problemas con la visión después del eclipse, asegúrate de visitar a un oftalmólogo lo antes posible.

Gafas de eclipse solar

Aunque tengan protección de rayos UV, las gafas normales no proporcionan ninguna protección. Necesitas unas gafas especiales, miles de veces más oscuras que las gafas de sol normales. Se parecen a las de 3D, las que usamos en el cine para ver películas, pero de hecho son potentes bloqueadores de la luz. Si las pruebas ahora verás que lo dejan todo en la oscuridad total, como si estuvieras llevando un grueso pañuelo.

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La demanda por las gafas de eclipse es muy alta estos días. La compañía American Paper Optics, por ejemplo, señala que ya ha vendido 65 millones de esos visores, así que no es de extrañar que surjan oportunistas. En caso de que alguien te quiera dar gato por liebre, y venderte unas gafas oscuras llamándolas “gafas para el eclipse”, has de estar atento al sello “ISO 12312-2” y, mejor todavía, mirar que aparezcan en esta lista de proveedores de la Sociedad Astronómica Americana. Si compras unas gafas falsas te darás cuenta enseguida, ya que mirar al sol te resultará incómodo y los ojos bizquearán.

No debes mirar al sol a través de un telescopio o binoculares mientras llevas las gafas, porque estos artículos necesitan sus propios filtros. Y no se te ocurra fabricar tus propios filtros utilizando, por ejemplo, negativos de fotos o cristales tintados. No sirven.

Cuidado con los niños

Para los niños de menos de seis años, el riesgo es que las gafas se caigan al suelo sin querer, o que se las quiten. Los expertos recomiendan que miren las sombras en la tierra, o que disfruten de este fenómeno proyectándolo en un papel blanco. Tendrán otra oportunidad de disfrutar de otro eclipse total el 8 de abril de 2024. No queda tanto.

Fuentes: NASA, Asociación Astronómica Americana, Universidad de Stanford, Health.com, NPR.