Pocos se libran: se estima que el 80 por ciento de los estadounidenses tendrán al menos un episodio de dolor de espalda en su vida, la causa número uno de discapacidad en el mundo. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede con otras lesiones, la mayoría de las terapias para el dolor de espalda no son efectivas, según una nueva investigación. La cirugía empeorará el problema, y también las pastillas para el dolor.

Los ajustes de cuello hay que evitarlos a toda costa, señala Ramin. Foto: iStock.

La periodista de investigación Cathryyn Jakobson Ramin buscó durante años formas de aliviar su dolor de espalda crónico, sin ningún éxito. Así que decidió adentrarse en el ecosistema que rodea a lo que quizá sea la dolencia más extendida en el mundo, investigando sobre los terapeutas quiroprácticos, las compañías farmacéuticas, las clínicas o los cirujanos. Fruto de esta investigación es el nuevo libro Crooked: Outwitting the Back Pain Industry and Getting On the Road to Recovery.

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El libro, un trabajo de ocho años que incluye más de 600 entrevistas, parte de esta premisa: cuando sufrimos no tomamos buenas decisiones, porque lo que queremos es, por encima de todo, librarnos del dolor. De esta forma, cuando alguien te ofrece quitarte de encima ese opresor que es el dolor de espalda, es difícil negarse. Así se espolea una industria que mueve miles de millones al año entre medicamentos, cirugías o ajustes quiroprácticos. ¿Son necesarios? No. Las investigaciones de Ramin muestran que lo que la mayoría de la gente necesita es, simplemente, moverse.

Ramin intercala su propia historia con la de tantos y tantos norteamericanos. Pero también, y como si de una investigación política se tratara, sigue la pista al dinero, lo que le permite revelar las motivaciones ocultas de muchos partícipes de la industria: desde las compañías de seguros hasta los especialistas en manejo del dolor, las farmacéuticas, los abogados, cirujanos, fabricantes de prótesis, y un largo etcétera. Esto no significa que todos sean malvados; a veces hace falta pasar por el quirófano, es cierto, pero sólo a veces, según advierten los especialistas.

El libro de Ramin va cargado de datos y detalles. Estos son algunos importantes:

  • Cuidado con el cirujano que da luz verde a tu operación después de que otros médicos lo hayan desaconsejado. Señala que es muy importante tener en cuenta que el diagnóstico del dolor de espalda es ambiguo, lo que puede dar lugar a muchas interpretaciones diferentes.
  • Cuidado con los quiroprácticos. La autora advierte de que no hay un estándar de calidad entre estos especialistas. En su libro, la autora recuerda que la Organización Mundial de la Salud dispone de una lista de todos los diagnósticos por los cuales la quiropráctica está contraindicada.
  • Medicamentos contra el dolor. Ramin es muy crítica con los medicamentos para aliviar el dolor de espalda. Las farmacéuticas han gastado durante años millones de dólares en marketing de medicinas -como el narcótico Vicodin o el opiáceao Oxycontin- que se han prescrito para dolor de espalda, artritis y otros problemas. Esta situación ha conducido a la crisis de los opiáceos y la heroína que el país sufre en la actualidad.
  • Mobiliario de oficina. ¿Esa silla de 1.500 dólares que tiene el compañero de oficina alivia de verdad el dolor de espalda? Te lo puedes ahorrar, señala Ramin.
  • Tacones, fuera. Pocas veces lo tenemos en cuenta, pero el estado de nuestros pies tiene mucho que ver con el de nuestra espalda. Por algo será que Sarah Jessica Parker ya no lleva los zapatos que le hicieron famosa.

¿Entonces, qué es lo que funciona?

  • Primero, el ejercicio. A medida que envejecemos, los discos de la espalda se van deteriorando, en particular si uno lleva una vida poco activa, que es el caso de la mayoría de la población, que pasa 50 o 60 horas sentada a la semana. Nuestro cuerpo no está diseñado para eso, ni para estar de pie sin moverse durante largos periodos de tiempo. Ramin recomienda buscar a un experto que te ayude a fortalecer la espalda y moverte de forma efectiva. Su mantra: “tu mejor postura es la siguiente postura”.
  • Segundo: cambiar nuestra idea de lo que es el dolor de espalda. “Puedes continuar haciendo una vida activa. De hecho, lo peor que puedes hacer es tumbarte en la cama o en el sofá o tomar pastillas para el dolor. Pero por supuesto esto es lo que la mayoría de la gente hace”, señala.
Tu mejor postura es la siguiente postura: este es el mantra de Ramin, que cree que lo fundamental es moverse.