Ya sabíamos que lo que comemos impacta nuestra silueta, pero la cosa parece ir más allá. Las mujeres prefieren el olor de los hombres que comen más verduras y frutas y menos carbohidratos (como el pan y la pasta). ¿Cómo lo sabemos? Gracias a un peculiar estudio en el que las participantes se han dedicado, literalmente, a oler camisetas sudadas.

Para elaborar el que podría ser uno de los estudios científicos más surrealistas que se hayan hecho nunca (y eso que hay unos cuantos), los autores reclutaron a un grupo de hombres jóvenes con buena salud, y averiguaron su afinidad por las verduras a través de un cuestionario sobre sus hábitos de alimentación. Usaron también un aparato llamado espectrofotómetro para medir los depósitos que las verduras dejan en la piel (la piel refleja el mayor o menor consumo de carotenoides, los pigmentos de las plantas de colores rojo, amarillo y naranja).

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Los voluntarios se pusieron una camiseta limpia y comenzaron a hacer ejercicio. Unas horas después, y sin haberse duchado ni usado desodorante, se despojaron de esas camisetas y los investigadores pidieron a las afortunadas mujeres que las oliesen. “Las mujeres encontraron que los hombres que comen muchas verduras huelen mejor. Sabíamos que el olor es un componente importante del atractivo, especialmente para las mujeres”, señaló en declaraciones a NPR Ian Stephen, uno de los autores del estudio de la Universidad de Macquarie, en Australia,

Los científicos, que creen que el olor puede ayudar a apuntalar nuestro estatus y quizá tenga un papel a la hora de encontrar pareja, llevan tiempo investigando el asunto. Un estudio de 2006 , por ejemplo, mostró que las mujeres prefieren el olor de los hombres que comen una dieta sin carne. Otros estudios anteriores mostraron que los olores pueden influenciar, hasta cierto punto, nuestras percepciones. Por cierto que la relación entre la dieta y el olor es indirecta; el aliento puede oler a ajo (horror), pero no el sudor, que se crea cuando las bacterias en la piel metabolizan los compuestos que proceden de las glándulas sudoríparas.

Las famosas feromonas

El elixir mágico que nos hará irresistibles todavía no se ha inventado (aunque, quién sabe, quizá esté cerca y contenga esencia de zanahoria y tomate). La ciencia aún anda a vueltas con las famosas feromonas -las sustancias presentes en el sudor, sobre todo en el de los hombres- tratando de desvelar sus misterios y precisar hasta dónde llega su protagonismo. Los científicos no saben precisar con exactitud, por otra parte, cómo es un “buen” olor, aunque parece ser que los olores menos intensos puntúan mejor.

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Por lo pronto dos cosas parecen claras. Primero, el amor no es ni ciego (como ya sabíamos) ni inodoro. Y, segundo, hay que comer más verduras.