El mango tiene un dulzor tal que cuesta pensar que una porción (1 mango) llegue a tener solo 101 calorías. Parece que estamos entrenados para pensar que las cosas ricas de la vida no son necesariamente saludables, sin embargo, el mango parece desafiar esa creencia. El consumo de esta fruta tan popular en Latinoamérica, y original de la India, parece tener unos efectos muy positivos y comprobados sobre los niveles de azúcar en la sangre tanto de personas delgadas como obesas.

“Nuestro estudio muestran prometedores hallazgos sobre las potencias del mango de reducir desordenes metabólicos e inflamaciones crónicas”, explican los autores de la investigación conducida por el Departamento de Alimentos y Nutrición de la Universidad de Texas, quienes aseguran que, en general, las dietas ricas en frutas y vegetales han sido recomendadas para no solo prevenir la obesidad sino consecuentemente para disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Advertisement

En esta ocasión, los científicos quisieron concentrarse en el mango y sus virtudes más allá de ser una rica fuente de vitamina A y C y de tener mucha fibra.

Para la investigación, les pidieron a 21 personas sanas y 21 personas obesas entre los 18 y 55 años que consumieran mango diariamente por 42 días seguidos. Después de realizarles los respectivos exámenes, los científicos notaron que había una disminución de los niveles de azúcar de la sangre y una reducción del inhibidor PAI-1 que suele estar asociado con riesgos de arteriosclerosis y trombosis. Además, detectaron que el ácido gálico derivado del mango puede tener potenciales usos terapéuticos para la prevención y el tratamiento de la obesidad y los desordenes metabólicos.

Las bondades del mango relatadas en este estudio coinciden con una investigación publicada en 2014 en el ‘Nutrition and Metabolic Insights’ en el que no solo se advertían ya estos efectos sobre los niveles de azúcar de la sangre sino en el que además se sugería que el consumo de mango no tenía un impacto negativo en el peso.

“Los componentes bioactivos y antioxidantes podrían ser la razón de sus buenos efectos sobre los niveles de azúcar siempre tan altos en las personas obesas o que se alimentan mal”, explicó en su momento Edralin Lucas, Ph.D. y profesor asociado al departamento de ciencias de la nutrición de Oklahoma State University. “Adicionalmente, el mango contiene mucha fibra lo cual ayuda a que haya una menor absorción de glucosa en el torrente sanguíneo”.

Combinar el mango con los vegetales en las ensaladas, cocinar comida salada con él, o simplemente comérsele con algo de limón como lo suelen vender en las calles de Latinoamérica puede ser la clave no solo para obtener estos beneficios, sino

Advertisement

para prevenir la degeneración macular en los ojos, y hasta prevenir cáncer de colón y cáncer de seno.

Vea también

-El jengibre sí ayuda a perder peso, dice un estudio chino que analiza otros 60 estudios

-El secreto de Okinawa: la dieta y el estilo de vida de la isla japonesa con más habitantes de 100 años