La mente del insomne es como un mono que va saltando entre los árboles. Pexels.

Todos lo sufrimos de vez en cuando: el reloj marca las horas implacable mientras nos quedamos atrapados en esa especie de limbo entre el sueño y la vigilia. O, peor todavía, con los ojos abiertos como platos, la mente saltando de preocupación en preocupación como un mono entre los árboles sin que podamos hacer nada para detenerla (¿a alguien le ha servido alguna vez el viejo truco de contar ovejitas?).

Si las circunstancias o la genética te impiden dormir, puedes probar con el sencillo truco que Luc Beaudoin, un profesor de Ciencias Cognitivas de la Simon Fraser University, en Canadá, probó con un grupo de estudiantes universitarios con resultados prometedores:

1. Piensa en una palabra que no tenga ninguna letra repetida, como luna.

2. Comienza a traer a tu imaginación todas las palabras posibles que empiecen por la letra L. Prosigue con las otras letras de la palabra (U, N, y A). Beaudoin asegura que la gente suele cansarse con la primera letra.

Esta técnica, llamada “mezcla cognitiva”, trata de llevar a tu mente -el mono revoltoso- lejos de los pensamientos estresantes que te mantienen despierto, para calmarla poco a poco, distanciando la conciencia del proceso emocional del pensamiento. “La mente deambula, tu pensamiento se vuelve menos lógico, menos coherente, más suelto”, sostiene el profesor. Y catapún, te quedaste dormido.

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¿Por qué no suele funcionar contar ovejitas o respiraciones o revisar lo que hemos hecho durante el día? La diferencia con contar ovejas es que se trata de un proceso mental coherente, asegura el experto, mientras que si piensas en palabras al azar y saltas de letra en letra, estás dejando que la mente deambule de forma deliberada, que es lo que ocurre cuando te quedas dormido. Tampoco sirve revisar lo que hemos hecho durante el día porque esos son pensamientos de la vida real ligados a emociones. Y lo que ocurrirá será justo lo contrario de lo que necesitamos: activar la atención y mantenernos emocionalmente cargados. “La gente no sabe qué hacer en la cama. Esto es como una medicación que no te hará sentir grogui”.

Beaudoin también ha desarrollado una aplicación, llamada mySleepButton, que ayuda a generar palabras. Está dirigida a aquellos atrapados en la irónica paradoja de estar demasiado cansados para probar esta técnica sin software, y a pesar de lo cual en un estado en el que no pueden dormir”. Algo muy normal porque el cerebro humano es una máquina de construir significado; nos cuesta dejar que las imágenes acudan al azar sin ayuda exterior. El eslogan de la app lo dice muy bien: “deja que tu imaginación te arrulle para dormir”.

Sal de la cama 

Si este truco no funciona, haz lo contrario de lo que te pide el cuerpo y sal de la cama. Expertos como Michael Perlis, director del Penn Behavioral Sleep Medicine Program, creen que el comportamiento habitual de las personas con insomnio -aprovechar cualquier oportunidad para echar una cabezacita- es erróneo. Los investigadores recomiendan seguir el ritmo natural: acuéstate cuando estés cansado y levántate cuando te despiertes y no consigas conciliar el sueño rápidamente.