Ignacio Echeverría, el ‘héroe del patinete’. EFE

Ignacio Echeverría, un español residente en Londres, regresaba de patinar con sus amigos cuando se encontró cara a cara con los yihadistas que dejaron ocho muertos y 48 heridos en Londres el sábado por la noche. Desde entonces, su monopatín se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el terrorismo, y Echeverría en héroe nacional.

Viñeta del humorista @malagonhumor que se compartió en Twitter más de 6.000 veces en 24 horas.

El Mercado de Borough, una zona llena de bares y restaurantes junto al Puente de Londres, estaba lleno de londinenses disfrutando del fin de semana cuando Echeverría, que volvía en bicicleta de hacer skate con dos amigos, vio cómo asaltaban a una mujer con un cuchillo. No se lo pensó dos veces: fue a defenderla armado con su monopatín y golpeó a uno de los atacantes en la cabeza sin percatarse de que los otros dos venían por detrás.

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Le apuñalaron en el cuello y lo último que recuerdan sus amigos es su cuerpo tendido en el asfalto. “Cuando nos quisimos dar cuenta, Ignacio estaba dando con su patín a uno de los terroristas para defender a la mujer”, relató Guillermo, uno de los amigos que lo acompañaba, a la cadena española Antena 3. “En una de esas se fue al suelo”. Fue un momento muy confuso: tuvieron que huir, y a otras personas que quisieron salir de los bares para ayudarle no les abrieron las puertas.

Echevarría -Echeve, para los amigos- nunca se despegaba de su tabla. Comenzó a jugar con ella cuando tenía nueve años y, desde entonces, la llevaba siempre con él, incluso para trabajar en el banco de traje y corbata.

Ignacio Echeverría, el primero por la izquierda, nunca se despegaba de su tabla.

Tenía 39 años, estaba soltero y llevaba casi dos años en el banco HSBC como analista de prevención de blanqueo de capitales. “Era un tipo de una sola pieza que en los dos minutos que estuvo forcejeando con los terroristas salvó la vida a muchísimos desconocidos”, cuenta un antiguo compañero y amigo en el diario La Vanguardia.

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“La actitud ejemplar de Ignacio Echevarría durante los atentados es, para todos, un modelo de solidaridad”, resaltó el Gobierno de España cuando se hizo oficial su muerte, el miércoles por la tarde. “Su valor al defender a una persona indefensa sirve para recordar la necesidad de permanecer unidos frente a la lacra del terrorismo, frente a aquellos que hacen de la violencia y del terror su único lenguaje”.

La familia de Echeverría añade al dolor por la pérdida un calvario de incertidumbre, ya que tuvo que esperar casi cuatro días a que las autoridades británicas confirmasen que era uno de los fallecidos. Una espera difícilmente justificable en la que intervino el ministro de Asuntos Exteriores español, que expresó su malestar y “cierta perplejidad” por la demora en la información. “Realmente es difícil poder comprender este retraso”, dijo. “Podemos respetar cualesquiera protocolos que deban ser puestos en práctica, pero hay que tener en cuenta la situación en la que vive la familia, que también son víctimas, una situación que no está lejos de poder ser calificada como inhumana”, advirtió el jefe de la diplomacia española.

Aunque seguramente será un flaco consuelo para sus familiares, Echeverría se ha convertido en un héroe nacional. Pero no uno cualquiera, sino uno sobre ruedas, como muestran las viñetas que circulan por la red.

Viñeta de Gallego & Rey.
Viñeta de Jorge Crespo Cano.
Viñeta de @SebasFuentesG.