Los nopales son ricos en fibra, calcio, magnesio, sodio, potasio y hierro. -IStock

En México toda la vida han comido nopales, un cactus de hojas en forma de paletas que tiene un fruto rojizo al que le llaman tuna. Pero con la nuevas modas de los súper alimentos, Estados Unidos y el mundo en general parecen cada vez más inquietos no solo por el sabor de esta planta, sino por sus propiedades curativas.

Este alimento está tan arraigado en la idiosincrasia mexicana que las culturas indígenas le tenían un especial respeto. “Lo usaban con múltiples propósitos. Para las fiebres bebían el jugo, para restaurar los labios partidos usaban su baba, para curar la diarrea, la pulpa y las espinas para la limpieza de las infecciones”, según se cuenta en el libro ‘Los alimentos mágicos de las culturas indígenas mesoamericanas’.

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Quizás fue esa cierta devoción de las culturas pasadas por este cactus la que alentó a varios científicos mexicanos desde los años 60 a empezar a analizar las verdaderas potencias de estas plantas. Mientras hoy los sitios de bienestar del momento los presentan como el “nuevo alimento a incluir en una alacena saludable”, en México existe una importante literatura que desde 1964 viene señalando sus beneficios.

Octavio Paredes es quizás el científico que más ha trabajado con este planta, y él en sus investigaciones advierte que efectivamente los nopales son ricos en fibra, vitaminas y minerales: “una taza de nopales crudos (alrededor de 86 gramos) contiene 2,9 hidratos de carbono, 1,1 de proteína y sólo 14 kilocalorías”, explica el experto que asegura que la lista de nutrientes no termina ahí: “tiene vitamina A, C y complejo B, calcio, magnesio, sodio, potasio y hierro”.

Pero más allá de comprobar el valor nutricional de este delicioso cactus, Paredes ha comprobado en su laboratorio que la ingesta de nopales asados 20 minutos antes de cada una de las 3 comidas, durante 10 días, provoca disminución del peso corporal y reduce las concentraciones de glucosa, colesterol y triglicéridos en la sangre de personas obesas, todo debido a su altísima concentración de fibra. Un efecto que en tiempos de propagado sobrepeso no es nada desestimable.

También han sido probados sus efectos sobre la diabetes tipo 2 una vez que el consumo de nopales ha estado directamente relacionado con la disminución de glucosa en la sangre. Advierten eso sí que los efectos se notaron no en el consumo del nopal crudo sino asado.

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La bondades del Nopal han empezado a ser reconocidas en territorios muy lejanos a México. En China y Corea del Sur se han creado patentes con derivados del nopal, algo que ha levantado la indignación científica mexicana al ver que las autoridades del país han desestimado esta popular planta, que además es muy barata.

Una taza de nopales crudos (alrededor de 86 gramos) contiene 2,9 hidratos de carbono, 1,1 de proteína y sólo 14 kilocalorías.

La mayoría de veces los nopales llegan al mercado sin espinas, lo cual hace más fácil su preparación y en México los suelen consumir en ensalada crudos, asados en un comal, en jugos verdes o en sopas.

Quizás valga la pena entregarse a la aventura culinaria de prepararlos e incluirlos en la dieta si se tiene en cuenta que además los científico advierten que también contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, crónico-degenerativas, cáncer y a mantener la mucosa intestinal, previniendo úlceras gástricas.

Y lo mejor, son ricos. Aquí algunas recetas para cocinarlos.

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